En una finca clásica de 1930 con elegante fachada y servicio de portero físico. La propiedad ha sido reformada a estrenar, con excelentes calidades y un diseño cuidado que respeta el carácter señorial del edificio. Plano disponible. Fotos en breve. La vivienda cuenta con 277 m² construidos y destaca por su magnífica luminosidad gracias a sus cinco balcones y un mirador a la calle Lagasca.
Según la distribución reflejada en el plano, la vivienda se organiza a partir de un amplio hall de entrada que da paso a una elegante zona de día compuesta por un gran salón y comedor independiente, ambos exteriores y con acceso a los balcones, ideales para disfrutar de la luz natural y la vida urbana del Barrio de Salamanca. Completa esta zona un aseo de cortesía para invitados.
La cocina, de generosas dimensiones, se presenta totalmente equipada y de altas prestaciones, con una distribución funcional y abundante capacidad de almacenaje, pensada tanto para el día a día como para un uso más representativo.
La zona de descanso se compone de tres dormitorios. El dormitorio principal, exterior a la calle, dispone de baño en suite y vestidor, ofreciendo un espacio amplio y confortable. La vivienda cuenta además con dos dormitorios adicionales en suite, uno de ellos de uso individual, perfectamente integrados y con gran privacidad.
La vivienda se alquila actualmente amueblada, con la posibilidad de retirar el mobiliario si el inquilino lo desea.
Una propiedad elegante y equilibrada, ideal para quienes buscan una vivienda reformada, luminosa y con carácter clásico en una de las calles más representativas del Barrio de Salamanca.